Misión Parroquial

“Los fieles laicos, juntamente con los sacerdotes, religiosos y religiosas, constituyen el único Pueblo de Dios y Cuerpo de Cristo… Es absolutamente necesario que cada fiel laico tenga siempre una viva conciencia de ser un «miembro de la Iglesia, a quien se le ha confiado una tarea original, insustituible e indelegable, que debe llevar a cabo para el bien de todos…” (CHRISTIFIDELIS LAICI, 28).



"El Espíritu Santo, que llama a todos los hombres a Cristo, por la siembra de la palabra y proclamación del Evangelio, y suscita el homenaje de la fe en los corazones, cuando engendra para una nueva vida en el seno de la fuente bautismal a los que creen en Cristo, los congrega en el único Pueblo de Dios que es «linaje escogido, sacerdocio real, nación santa, pueblo de adquisición».

Los misioneros, por consiguiente, cooperadores de Dios, susciten tales comunidades de fieles que, viviendo conforme a la vocación a la que han sido llamados, ejerciten las funciones que Dios les ha confiado, sacerdotal, profética y real. De esta forma, la comunidad cristiana se hace signo de la presencia de Dios en el mundo; porque ella, por el sacrificio eucarístico, incesantemente pasa con Cristo al Padre, nutrida cuidadosamente con la palabra de Dios da testimonio de Cristo y, por fin, anda en la caridad y se inflama de espíritu apostólico". (AD GENTES, 15)

Los Misioneros del Amor de Dios, siendo laicos comprometidos al servicio de la parroquia local nos integramos, siempre en obediencia al párroco, a la vida parroquial en dos dimensiones:

  • Presencia apostólica en los ministerios parroquiales. Los Misioneros del Amor de Dios después de haber completado el programa de formación correspondiente, se comprometen a realizar una misión a ejemplo de Cristo, en obediencia a la autoridad eclesial. Cada misionero o misionera siendo miembro activo de un ministerio de servicio parroquial aporta ideas para reforzar los programas existentes en las parroquias promoviendo siempre la fe, el amor, el perdón y la unidad en la diversidad de dones.
  • Acción docente. Los Misioneros del Amor de Dios promueven cursos de formación para aquellas personas que deseen iniciarse en el servicio parroquial, cursos de animación y actualización doctrinal para los que ya integran un ministerio parroquial. Estos cursos se presentan ya sean en las parroquias o en el centro de formación de la Sociedad de Misioneros del Amor de Dios.



¡Anímate! y únete a reforzar el Ser y que Hacer de tu parroquia
¡Te esperamos!